El pasado 14 de marzo, más de 360 niños, niñas y adolescentes provenientes de distintas comunas de la región de Ñuble y Biobío llegaron temprano al campus de la Universidad de Concepción para dar inicio a la temporada de otoño del programa Talentos UdeC. Con ello, comenzó un nuevo ciclo académico en uno de los siete espacios extracurriculares del país adscritos a universidades, y dedicados exclusivamente a potenciar el desarrollo de estudiantes con altas capacidades intelectuales.
La jornada representó una experiencia inédita para 106 estudiantes, quienes se integraron este año por primera vez al programa. “Cada vez vamos agrandando un poco más esta comunidad, y eso nos llena de alegría. Al mismo tiempo, se incorporaron 13 nuevos y nuevas docentes, conformando un cuerpo académico de alrededor de 32 personas”, señaló la directora de Talentos UdeC, Mg. Fernanda Parra Santos.
Dado que asistir a clases en un campus universitario puede resultar un entorno desafiante, la sesión inaugural empezó con actividades socioemocionales organizadas por la Coordinación Estudiantil del programa, diseñadas para que el estudiantado pudiera conocerse y adaptarse al nuevo contexto antes de entrar a clases.
“Tenemos una oferta curricular durante la temporada, donde el componente cognitivo es relevante: desafiamos al alumnado, para que aprendan y exploren temas nuevos, diferentes al currículum escolar. Pero trabajar el componente socioemocional es igualmente importante, pensando que estamos formando a estudiantes con altas capacidades. Queremos que desarrollen habilidades sociales, de colaboración con otros, y de autoconocimiento: herramientas para la vida que les permitan afrontar los desafíos propios de ser personas con alta capacidad”, explicó Parra.
A diferencia de los colegios tradicionales, Talentos UdeC no aplica evaluaciones convencionales: el seguimiento del aprendizaje se realiza a través de la retroalimentación continua. Por ello, en paralelo a la jornada del estudiantado, el equipo docente llevó a cabo su propia instancia de trabajo, orientada a fortalecer y homogeneizar esta práctica.
“Hemos notado que ciertos docentes dejan la retroalimentación para última hora, o resulta demasiado genérica, ya que los mismos/as estudiantes nos lo han dicho. La idea es pulir eso para que la práctica sea similar en todo el profesorado, para que los y las jóvenes puedan obtener información accionable, que les sirva para mejorar sus prácticas como estudiantes y ciudadanos, porque de esta manera también favorecemos el sentido de responsabilidad social”, explicó el asistente de Coordinación Académica, Diego Gaete Cser.
La actividad tuvo un enfoque más experiencial que en años anteriores, buscando que el nuevo profesorado también pueda nutrirse de la experiencia de quienes llevan más tiempo en el programa, para luego integrarla con investigación y literatura científica en sesiones futuras.
La profesora Pamela Valdés Peña imparte el curso “Los museos también hablan: Laboratorio de poesía y arte visual” y es una de las 13 personas que se integran al equipo, quien valoró el espacio generado como un “buen punto de inicio”: “Se abrió un diálogo importante entre docentes que no se conocían, para compartir prácticas y estrategias que se usan, también para ponernos al tanto de lo que está ocurriendo en las aulas, como la inclusión y la ley de uso del celular”.
Por su parte, la psicóloga Javiera Aravena, a cargo del taller “Psicología viral: lo que las redes dicen sobre quiénes somos”, tenía como meta personal formar parte de esta iniciativa: “Como era algo que había esperado tanto, estaba un poco ansiosa de cumplir con las expectativas, pero los y las estudiantes mostraron interés en la temática, y supe que la mayoría había escogido mi taller como primera opción. Para mí, eso ya es tener la mitad del camino ganado”.
El comienzo del año académico coincidió con el Día Internacional de las Altas Capacidades, lo que marcó un hito especial en 2026: por primera vez, Talentos UdeC colaboró con la Fundación de Familias de Niños, Niñas y Adolescentes con Alta Capacidad en Chile, en una actividad destinada a relevar este día. La coordinación regional en Concepción organizó un picnic familiar, en espacios del campus, con el propósito de visibilizar las características, necesidades y potencialidades de esta población, promoviendo su reconocimiento en los distintos contextos educativos.
Así, estudiantes, familias y docentes del programa se sumaron a la actividad y participaron en la fotografía oficial de la jornada. Francisca Mena, Bárbara Langdon y Evelyn Jaque destacaron el valor de esta alianza como representantes locales de la Fundación: “Las altas capacidades todavía enfrentan una profunda invisibilización en nuestro país. Conmemorar este día es una oportunidad necesaria para poner el tema sobre la mesa, mostrar que somos muchas familias organizadas en torno a un propósito muy profundo: que Chile entienda que las altas capacidades son una condición que requiere apoyo, acompañamiento y visibilidad. Estos encuentros permiten que las familias se sientan acompañadas y que la sociedad comprenda que el desarrollo integral de estas personas es una responsabilidad compartida”.
En esta línea, la directora del Talentos UdeC enfatizó en la importancia del programa por fortalecer este sentido de comunidad: “Para nosotros es muy importante que los y las estudiantes del Programa se sientan parte de un entorno que los recibe una vez a la semana —que es diferente al colegio—, que valora mucho la diversidad y que reconoce sus necesidades y características particulares. Probablemente, somos el único espacio formativo que existe en Concepción y que trabaja específicamente con niños, niñas y adolescentes con alta capacidad, por ello le damos tanto valor a lo que hacemos”, concluyó Fernanda Parra.
La Red de Colegios del Arzobispado de la Santísima Concepción y el Programa Talentos de la Universidad de Concepción formalizaron un convenio de colaboración orientado a identificar, acompañar y potenciar el desarrollo integral de sus estudiantes. El acuerdo fue firmado a mediados de marzo y establece una alianza de largo plazo entre ambas instituciones.
Uno de los ejes del convenio es el acceso a los cursos y talleres de enriquecimiento extracurricular que ofrece la casa de estudios. Pero el acuerdo va más allá, pone un especial énfasis en la permanencia. Para ello, contempla un sistema de descuentos dirigido a estudiantes que mantengan su participación de forma continua durante un año completo, equivalente a tres temporadas académicas.
La directora del Programa Talentos UdeC, Fernanda Parra Santos, encabezó la instancia y destacó que este vínculo responde a un compromiso con la creación de entornos educativos inclusivos: “Esta medida busca reducir las barreras de entrada y asegurar que el talento no se vea interrumpido por factores externos, permitiendo que los jóvenes completen sus ciclos de aprendizaje de manera óptima”.
Parra también subrayó el alcance sistémico del convenio: el acuerdo no se limita al trabajo con estudiantes, sino que extiende su impacto a toda la comunidad educativa. “Se contemplan instancias de capacitación y formación dirigidas a equipos docentes y directivos, asistentes de la educación y apoderados”, agregó.
Por parte de la Red de Colegios del Arzobispado, asistió su representante, Luz Maria Acle, y la rectora del Instituto de Humanidades de Chiguayante, Job Soto Montoya. Desde la entidad expresaron que el acuerdo “representa un paso importante para nuestra Red, que acompaña el proceso educativo de ocho establecimientos, reafirmando nuestra misión de ser una red de excelencia y de desarrollar al máximo las potencialidades de cada uno de sus estudiantes”.
Con este acuerdo, Talentos UdeC amplía su red de alianzas estratégicas y refuerza su apuesta por un modelo educativo que favorezca las altas capacidades.
Durante cuatro jornadas, el Programa Talentos UdeC llevó a cabo la tercera edición de RUTA, iniciativa orientada a estudiantes de 3° y 4° básico identificados/as con altas capacidades (AC) o con sospecha de ellas. La actividad se realizó entre el martes 13 y el viernes 16 de enero de 2026, en el Campus Concepción de la Universidad de Concepción, y contó con la participación de 21 niños y niñas de diversas localidades de Biobío y Ñuble.
RUTA tuvo como propósito fortalecer el desarrollo cognitivo y socioemocional de las y los estudiantes mediante un enfoque integral e inclusivo, que combinó experiencias académicas desafiantes en temáticas diferentes al currículum escolar y trabajo colaborativo entre pares. En esta versión, el programa se estructuró en torno a tres áreas disciplinares: matemáticas, ciencias biológicas y ciencias cognitivas.
En ese contexto, la directora del Programa Talentos UdeC destacó la relevancia de generar propuestas específicas de acompañamiento para este tramo etario, considerando los desafíos que afrontan niños y niñas con altas capacidades en nuestro país. “En Chile, las altas capacidades (AC) no son reconocidas formalmente como una necesidad educativa que requiere de apoyos específicos. Esto genera que los desafíos que enfrentan niños, niñas y adolescentes identificados con AC pasen desapercibidos en la sala de clases, y que exista, por una parte, mucha desmotivación de parte de los/as estudiantes y, por otra, sensación de incomprensión por parte de sus familias junto con desesperanza de no encontrar un entorno que valore el potencial de sus hijos/as.”, señaló, agregando que “Ante esta realidad, impulsamos la tercera versión de Ruta Talentos UdeC, un espacio diseñado para que estudiantes de enseñanza básica puedan potenciar sus habilidades en un entorno que los comprende y desafía. Con esto no solo buscamos el desarrollo de su potencial cognitivo, también esperamos que ellos y ellas se sientan parte de un grupo y no excluidos por pensar diferente. Muchos de estos niños/as han participado en RUTA anteriormente, y varios de ellos incluso han ingresado al programa regular anual”.
Cada área disciplinar contó con un currículum diferenciado, diseñado para estimular la creatividad, el pensamiento crítico y la resolución de problemas, a través de actividades prácticas y colaborativas, acordes a los intereses y ritmos de aprendizaje de las y los participantes. Las experiencias formativas se desarrollaron a través de los siguientes cursos:
Uno de los estudiantes participantes valoró positivamente la experiencia, destacando el carácter lúdico y desafiante de las actividades desarrolladas durante la semana. “Me pareció muy divertido porque todas las actividades me interesaron y aprendí cosas nuevas. Recomiendo mucho participar aquí, porque aquí solo hay diversión. Mi curso favorito fue Animales Raros, ya que aprendí bastante sobre zoología y sobre otras cosas. A mí me gustan mucho las aves, yo me sé todas las aves de Chile y eso es porque me gustaría expandir mi conocimiento sobre los animales. También me gustó Programación Desenchufada, porque me interesa la programación; en el colegio nos enseñan y además he trabajado con Lego.”, comentó Lucas Ramis, de 10 años.
De manera complementaria, la iniciativa incorporó un componente de desarrollo socioemocional y trabajo con familias, a través de un taller online dirigido a apoderadas y apoderados, el que fue impartido por profesionales del equipo Talentos UdeC. Este espacio tuvo como objetivo entregar herramientas para acompañar y apoyar a niños y niñas con altas capacidades en su desarrollo académico y personal.
Desde la mirada de las familias, la experiencia fue valorada como una instancia significativa tanto para las y los estudiantes como para su entorno cercano.
“Para nosotros y para él, esta es su primera experiencia en un taller de Talentos UdeC, y ha sido muy grata. En cada una de las sesiones demuestra motivación e interés por la asignatura; incluso, cuando llega a casa nos comenta lo que vio en clases. Es totalmente recomendable para otros niños de su edad, ya que, si bien algunos contenidos podrían parecer más avanzados, todo está adecuadamente adaptado a su nivel, lo que hace que las actividades resulten lúdicas y amenas”, señaló Pía Sepúlveda, apoderada de Lucas Ramis.
La apoderada agregó que conocieron el programa Ruta por recomendación de la psicóloga de su hijo, quien les sugirió postular a este tipo de iniciativas orientadas a niños con altas capacidades. “Queríamos inscribirlo el año pasado, pero no había cupos, por lo que decidimos intentarlo nuevamente este año. Afortunadamente, todo resultó muy bien y estamos muy contentos con la experiencia. Ojalá podamos participar de estos programas de manera anual; sabemos que tienen una alta demanda, pero tenemos la esperanza de continuar”, concluyó.
Durante la realización de RUTA, las y los estudiantes recibieron materiales de trabajo y acceso a instalaciones universitarias, fortaleciendo su vínculo temprano con el entorno de la educación superior. Con esta tercera edición, el Programa Talentos UdeC dio continuidad a una iniciativa que busca reconocer y potenciar el talento académico desde edades tempranas, promoviendo trayectorias educativas integrales e inclusivas.
